Prosiguiendo con el
artículo que escribí el 14 de abril sobre las diferencias culturales entre
Latinoamérica y algunos países asiáticos. Les presento en el día de hoy.
Las 15
diferencias restantes.
¡Espero sea de su agrado!
1. ESCRIBIR EN ROJO:
Si para nosotros los hispanohablantes es corriente escribir los nombres de las
personas en rojo, bien sea porque estamos enamorados y hacemos
corazoncitos con el nombre de nuestro
amado y el de nosotros, ya que la tinta de este color significa pasión y gran
amor, o bien por mera practicidad, al no
haber un lapicero con otro color. Para
algunos de los países asiáticos como: China, Taiwán, Corea, Japón, Filipinas
entre otros, suele ser una práctica vetada, digamos que “escribir en rojo” podría ser de “mal augurio”,
lo catalogan de “Mala suerte” o negativo. Tal situación se debe a que la tinta
roja es asociada con la muerte, por dos razones: La primera, los nombres en las
tumbas están escritos en rojo y la segunda, se acostumbra escribir con tinta de
este color el nombre de los fallecidos en cualquier tipo de documento.
2. EL CONTINUO CONTACTO
VISUAL PARA EL INTERLOCUTOR: Para las personas de América Latina, el
contacto visual permanente con el
interlocutor es un signo de atención y en cierta manera de respeto por
la información dada y por quien la dice. Si al conversar no recibimos un
contacto visual atento, podemos pensar que no es una persona de fiar y que algo
nos oculta o esconde. Por otro lado,
para algunos países en Asia, esta forma
de mirar, suele ser un
gesto de descortesía, ellos acostumbran
a intercalar la mirada entre dos puntos:
arriba y el abajo sucesivamente, para evitar intimidar al otro.
4. LA INTERACCIÓN SOCIAL:
LA EMBRIAGUEZ VS EL BAILE.
En América latina la
interacción social es muy usual. Digamos que es parte de la idiosincrasia. Somos afectuosos, extrovertidos, habladores y expresamos nuestras opiniones y
sentimientos abiertamente. Es por ello, que el baile es otro medio para
socializar y en cierta manera influye en la escogencia de una posible pareja al menos en los
primeros años de nuestra vida. La danza, está condicionada por las diferentes
costumbres. Es una manera para conversar,
compartir con la familia, amigos, conocidos y desconocidos (cumpleaños, bautizos,
matrimonios, grados etc.) Es decir, nacemos y fallecemos entre bailes. Es
simplemente, otra forma de mantener una conexión con el mundo, la sociedad y la
familia a través de la música, el baile y el dialogo. En cambio, algunos países de Asia oriental son la otra
cara de la moneda. Sus culturas tienden a ser cerradas. Tal situación, se
presenta en correlación a la influencia
del confucianismo en su cosmovisión, basado en conceptos como: autoridad,
deber, relaciones jerárquicas y sí en cierta manera la desigualdad. Es por
ello, que en la vida tanto cotidiana como laboral, guardan ciertas jerarquías
que a su vez se traslucen a través de los ademanes, la forma de dirigirse a un
mayor, a un igual o a un subalterno etc.
Tantos parámetros sociales
establecen una relación más distante entre los individuos que
normalmente se atenúa a través del
licor. El alcohol es para estos países lo que la danza es para nosotros los
latinos, un medio de interacción social, relajación, pero “el beber” no tiene un significado tan banal,
es un signo de conocer al otro, de confianza, de darle una oportunidad,
confraternizar. Por esta razón tanto los negocios, como las cenas, el trabajo y
casi toda práctica de la colectividad es cerrada con alcohol.
5. EL CONTACTO FÍSICO
MASCULINO: Latinoamérica como
algunos países asiáticos comparten una fuerte tendencia machista, aun así es
corriente ver en Asia a los hombres
(entre amigos cercanos sobre todo los
jóvenes) tocarse, mantener un contacto
físico, es decir: se abrazan, se toman
de las manos etc. Es una forma de expresar cariño, cercanía. Al contrario en
América latina, este tipo de comportamiento aunque se da, no suele ser tan
constante y sí se ejecuta es por un tiempo breve. Para el latino, el contacto
físico de este tipo es más aceptado entre mujeres, personas de sexos opuestos y comunidad homosexual.
6. LAS PALABRAS CARIÑOSAS: Cuando llegas a algún país latinoamericano
es usual que las personas que atienden en los almacenes, tiendas, el metro,
restaurante, puestos callejeros, los taxis etc. Se refieran a ti con palabras
cariñosas del tono de “mi amor”, “Corazón” , “ Princesa/ príncipe”, “ Jefecita”
, “ Mi vida” etc. Esto no significa que estén tratando de ligar contigo o con
tu pareja. No determina ningún tipo de coqueteo, sólo es una forma de tratar al
cliente, un plus de amabilidad. Es un trato que también se hace para los
locales. Normalmente este tipo de comportamiento se da tanto de mujer con mujer, hombre con mujer,
mujer con hombre, pero entre hombres no es aceptable. En el caso de Asia, esto
es imposible que suceda allí. Los asiáticos te ofrecen sus productos con expresión amable, te saludan y despiden
bien sean en su idioma o por defecto en inglés
y curiosamente te dan las gracias por la compra o el uso del servicio.
8. EL TIPO DE SANGRE: Con
respecto al ligue, buscar parejas y sus características más y menos deseadas. Algunas mujeres latinoamericanas y pocos
hombres, tienen en cuenta el signo
zodiacal occidental (capricornio, acuario, piscis, Aries, tauro, géminis,
cáncer, virgo, leo, libra, escorpión y sagitario). Mientras que en Asia, se
rigen en mayoría por el tipo de sangre ( A, B, O, AB) al menos esta práctica es muy usual en países
como Japón y sus alrededores. Para los
latinoamericanos y en general los occidentales, el tipo de sangre sólo genera
importancia para una transfusión sanguínea, más allá suele ser muy raro y casi “loco/
enfermo” preguntar sobre este tema. Por el contrario, para estos países suele
ser de lo más común, digamos que cada tipo de sangre tiene sus características.
Ejemplo:
Tipo
A: Suelen ser perfeccionistas, tímidos y trabajan bien en
equipo.
Tipo
B:
Alegres, impulsivos, apasionados, optimistas, excéntricos y egoístas.
Tipo
O: Creativos, activos y les gusta ser en centro de
atención
Tipo
AB: Misteriosos e impredecibles.
9. COLOR DE LA PIEL: Aun hoy, en
algunos países asiáticos como la India (efecto Bollywood/ cine indio), China y
otros, les parece atractivo la piel muy
clara. Para este cometido utilizan diferentes tipos de tratamiento: cremas,
jabones espray y bloqueadores con el fin de no broncearse. Pero en América
Latina, a diferencia de ellos, el tipo de piel preferido es el canela o
tostado, por tal razón, tanto hombres
como mujeres utilizan bronceador para que su tono de piel quede de un tostado
parejo y de esta manera aumentar su atractivo físico.
10. EL MAQUILLAJE MASCULINO: Los latinoamericanos, asocian el
maquillaje con lo femenino. Es por ello que aunque la tendencia está cambiando con la inclusión
de productos de éste tipo para hombres, sólo los utilizan ciertos actores, para
momentos determinados o “Metrosexuales” que aun así, no se escapan con
facilidad de la burla de sus coetáneos masculinos. Por otro lado, en Asia es común el maquillaje de los hombres.
Allí, no se asocia con femineidad, de hecho ellos tienen sus propios productos
y marcas, bien diferentes a las usadas por las chicas. ¿Por qué la práctica?
Pues bien, en el oriente asiático, la apariencia física suele ser de gran
importancia tanto en la vida diaria, como la laboral y social.
11. LA INFIDELIDAD: Aunque
existen personas infieles a nivel mundial, en muchos de los países Asiáticos
hay más hombres que mujeres. Tal situación se da sobre todo en China en donde
la política del hijo único desequilibró la balanza entre los sexos, pero no sólo en este país, también a sus alrededores la tasa de hombres suele ser
más alta que la femenina. Dado lo anterior,
se puede pensar que los caballeros suelen ser un poco más fieles porque
el margen de competición por una mujer es bastante alto y para su cultura tanto
el matrimonio como los hijos suelen ser la base de la sociedad. Recordemos que
en su mayoría piensan en colectivo. En el caso de Latinoamérica es bastante
diferente, en la mayoría de países latinoamericanos hay más mujeres que hombres,
según un informe de la CEPAL (Comisión económica para América Latina y el caribe) en el 2016
se calculó que la población de América latina excedía 625 millones de personas
de las cuales 302 millones eran hombres y 323 millones mujeres. Tal abundancia
en féminas y el pensamiento machista de nuestra sociedad. promueve en cierta
manera la infidelidad y se hace tan común términos como: La moza, la gallinita,
el arrocito en bajo, que no vienen a ser más que el remplazo de la pareja
actual, o la de pasar el rato.
12. CONSIDERACIONES
SOBRE LA SENSUALIDAD: Para los países de América Latina la sensualidad
física de una mujer radica en el busto, hombros y espalda, por ello es normal
que usen escote o blusas más destapadas. Al contrario, en el oriente lo “sexy” cambia según el sector. En la india recae
en el vientre, la cintura y la espalda.
Por otro lado en Japón, China, Filipinas, Taiwán y demás, la sensualidad está enfocada en las piernas. Por lo tanto, en estos países es muy
común ver a las chicas con faldas y pantalones muy cortos, o con el Sari (Vestido
de la India) mostrando el vientre.
13. DUCHAS COMUNITARIAS:
En algunas partes de Asia, existen este tipo de duchas en donde las personas,
casi siempre familia y amigos se bañan juntos tal y como Dios los trajo al
mundo, obvio separando los géneros. En
América Latina, No. Digamos que el ducharse es un asunto privado o de pareja.
14. FLOTADOR PARA ADULTOS:
En el continente Asiático es común ver a las personas adultas con flotadores en
el caso que no sepan nadar o no lo hagan bien. En América Latina el uso del
flotador es exclusivo de los niños. Si eres adulto y no sabes nadar te quedas a
la orilla o no te introduces en el mar. El momento adecuado para aprender a
nadar… es la infancia.
15. EL ESTUDIO: Los niños
de los países potencia de Asia, en su diario vivir suelen invertir bastante tiempo en horas de clase,
sin excluir los fines de semana y las vacaciones escolares. Estos infantes
deben estudiar idiomas (3 o 4 si les es posible) fuera de los refuerzos de las
materias importantes y demás asignaturas que ven en su jornada estudiantil. La
causa para tanto estudio, radica en los niveles de competitividad que manejan
sus naciones, en donde para 10 cargos se presentan 20.000 personas y de esas, sólo serán escogidas las 10 más
competentes para el puesto. Ser un buen
estudiante y tener notas altas y dominar
varias lenguas les facilita obtener un buen puntaje nacional, acceder a una excelente
universidad, luego un buen trabajo, conocer una pareja adecuada, poder vivir “bien”
y ser parte del engranaje de la sociedad
no marginada. Para este tipo de países, demasiado ocio se considera como
“pérdida de tiempo”. En nuestro caso, la
competitividad es relativamente mínima, dado que somos sociedades
individualistas. El pensar de una comunidad no nos afecta del todo. Por
este motivo, nuestros niños aún pueden
dedicarse a jugar y a vivir su infancia de forma más laxa, es decir, tener más
tiempo para sí mismos.





















